La razón para publicar este blog era (originalmente) liberar un poco de estrés, hacer público algo que considero un talento, hacer catarsis...
Pero ha medida que han pasado los días me ha parecido un poco inútil simplemente expresar algunas palabras... Así que me he dado a la tarea de pensar en algo más, ese plus que es tan necesario, que motiva a leer, que motiva a seguir entrando aquí y leer mis locuras...
Así que siguiendo los ejemplos de algunos amigos blogeros me he dado a la tarea de crear una especie de sección dentro del blog. Esta se llamará "Alimentando el Alma..."
Siempre he considerado que alimentar el alma es tan importante como alimentar el cuerpo. Para mi una cosa es tan importante como la otra. Así que esta nueva "sección" del blog está destinada a mostrarles cuales son mis alimentos del alma, a que recurro cuando el alma se encoje de miedo, o frustración, o simplemente que me sirven de escape del mundo exterior a un mundo sobre el que yo mando. Recomendaciones, no son más que eso, recomendaciones para que alimenten sus propias almas, el primer punto para descubrir algún nuevo gusto o costumbre.
Bueno creo que por ahora queda entendido de que van estos alimentos, estos tendrán publicaciones semanales, todos los jueves. Y ya dejémonos de palabrerías y que venga el primer alimento.
Para esta primera entrada de "Alimentando el Alma..." decidí utilizar uno de mis últimos gustos adquiridos: El Cello... Me lamento día a día porque no soy una virtuosa con ningún instrumento musical, pero me considero amante de la música, de variado gusto debo decir, pero escuchar alguna melodía en Cello es sencillamente una experiencia mágica. Hoy compartiré con ustedes la primera que escuché. Es del virtuoso Bach, es un Preludio para Cello de la Suite Número 1. Pueden escucharla aquí ---> ¡Gracias a Youtube!.
Bueno por hoy me despido, esperando que disfruten y recuerden: ¡Alimenten Su Alma!
Anastasia de Sales...

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